Do Kwon es un conocido empresario surcoreano que se ha convertido en una de las personalidades más conocidas del criptomundo.

La razón de su fama está en la fundación de Terraform Labs en 2018 junto a Daniel Shin y en la creación del proyecto Terra, un planteamiento que le catapultó al estrellato cripto y que también significó su mayor descalabro en el ecosistema. Pero ¿Quién es Do Kwon? ¿Cómo llegó al mundo cripto y en qué proyectos ha participado? Eso y mucho más lo veremos a continuación.

 

Sus primeros años

Do Kwon nació en 1991 en Seúl, capital de Corea del Sur. Los datos sobre su niñez y adolescencia son desconocidos, debido a que Kwon ha cuidado muy bien de su privacidad. Sin embargo, se sabe que desde muy pequeño mostró un enorme interés por la informática y la computación en general. Esto le llevó en 2010 a matricularse en la Universidad de Standford, en los Estados Unidos, de la cual termino sus estudios en 2015, graduándose como BS Computer Science (Licenciatura en Ciencias de la Computación).

Luego de graduarse, Kwon comenzaría a trabajar por su propia cuenta como “socio comercial” de Microsoft y en Apple vendiendo sus productos. Esos primeros años fueron bastante duros para el empresario, pero por este camino consiguió crear su primer producto en 2015: Anyfi. Anyfi es una solución que le permite a las personas crear redes Peer-to-Peer (P2P) usando redes mesh, con las cuales se pueden cubrir comunidades para crear redes y servicios para la misma, incluso con acceso a Internet.

Al mismo tiempo, Kwon comenzó a dar sus primeros pasos como criptoentusiasta. Sin embargo, no fue hasta 2017, cuando su trabajo comenzó a dirigirse seriamente a la construcción de criptomonedas.

Basis Cash, la primera stablecoin de Do Kwon

Basis Cash, fue un proyecto de criptomoneda que buscaba crear una stablecoin algorítmica anclada al dólar estadounidense y cuyo modelo pudiera replicarse a cualquier otra moneda fiat que decidiera unirse al sistema. Básicamente, Basis Cash quería convertirse en un “proxy financiero” donde el dólar sería la moneda común que interconectaría a varias “Basis Cash Stablecoins”, con su propio valor y sistema interconectado. La idea no es rara y, de hecho, es lo que se pretendía crear con proyectos como Libra (Diem de Facebook) y TON (cuando estaba oficialmente respaldado por Telegram).

El whitepaper de este proyecto fue liberado por Nader Al-Naji, Lawrence Diao, y Josh Chen, pero detrás de todo estaba “Rick Sanchez”, un desarrollador anónimo que no resultaba ser otro que el mismo Do Kwon. El proyecto Basis Cash se puso en marcha y recolectó un total de 133 millones de dólares de varios inversionistas, pero la presión de la SEC derrumbó el proyecto haciendo que el valor de su token esté por debajo de 1$.  El fallo en este caso no estaba en el desarrollo del algoritmo, sino en que la SEC no les dejó otra salida más que la de abandonar el proyecto.

Sin embargo, Basis Cash sentó las bases para que Do Kwon no solo tuviera la idea, sino que también conociera a las personas que pudieran ayudarle a hacerla realidad, es allí donde comienza la historia de TerraLabs.

Terraform Labs, el inicio de Terra y Luna

En 2018 Do Kwon fundó Terraform Labs con un socio y amigo, Daniel Shin. Este último es conocido por ser el fundador y CEO de CHAI Corporation. CHAI es un proveedor de servicios Fintech en Corea del Sur y de buena parte de Asia que se ha transformado en uno de los gigantes del sector. Con el apoyo y conocimiento de Shin, Kwon pudo hacer contacto con inversores con los que pudo recaudar un total de 150 millones de dólares.

Entre esos inversores están Arrington Capital, Pantera Capital y Galaxy Digital, todo ellos encantados por una idea clara: crear una blockchain de alta velocidad, integrada con una moneda estable anclada al dólar como base y la capacidad de integrar más. Era la idea de Basis Cash, pero llevada a un nuevo nivel.  Más tarde, Terraform Labs también recaudaría otros 32 millones de dólares adicionales, respaldado por inversiones de exchanges como Binance, OKX, Huobi Group y Upbit. En total, 182 millones de dólares para crear este proyecto de forma inicial.

En ese entonces Terraform Labs ya había puesto en marcha el desarrollo de Luna, la cual fue presentada finalmente en 2019. Allí comenzaría la escalada al éxito de Do Kwon. La llegada de Terra Protocol, su blockchain de alta velocidad Terra, su token nativo LUNA y las stablecoins del sistema (UST, KRT y SDT) supusieron la construcción de uno de los mayores ecosistemas DeFi del mundo cripto. El éxito fue tal que Terra se convirtió en poco menos de un año en una de las diez plataformas de criptomonedas más valiosas del mundo.

El desplome de Terra

Sin embargo, no todo es color de rosas en Terra. Con el boom de precio en 2021, Terra siguió creciendo rápidamente, protocolos DeFi como Anchor y Mirror Protocol, se vieron fuertemente influenciados por la revalorización del token LUNA y las stablecoin de Terra. El punto más álgido de esta evolución llegó el 6 de abril de 2022, cuando el ecosistema Terra tenía en su haber un total de 31,35 mil millones de dólares TVL en sus protocolos. Este dato ponía a Terra en la quinta posición del ecosistema cripto, hasta que comenzó a tambalearse.

En ese momento, la comunidad ya comenzaba a tener serios indicios de que algo iba muy mal en Terra y UST. Twitter se convirtío en un campo de batalla en el que Do Kwon, no sólo desconocía las advertencias de los desarrolladores de Anchor Protocol (uno de sus principales protocolos DeFi) sobre la inviabilidad de Terra con la tokenomcis que estaba aplicando, sino también de muchas voces en la comunidad que presagiaban la que habría de venir en poco tiempo.

De hecho, una de las principales quejas hacia Do Kwon era su negativa a revisar el modelo de “yield” del ecosistema. El usuario @DeFi_Made_Here, claramente llamó a ese modelo un “yield subsidiado” y un elemento en el que Anchor (manejando el 74% de todo el potencial económico del ecosistema) no daba espacios para la descentralización y al mismo tiempo aceleraba el punto de quiebre del sistema. La bajada del 6 de abril, fue la primera y única advertencia, porque un mes después, el 6 de mayo, comenzaría la caída de LUNA y, con ella UST, la principal stablecoin del ecosistema, se iría a pique. Así, en poco menos de una semana, Terra pasaría de tener un TVL de casi 30 mil millones a solo 9,8 millones de dólares, creando un tsunami y terremoto financiero que afectó a la mayoría de los criptomercados.

De hecho, muchos inversores y ahorristas en Terra lo perdieron absolutamente todo y otros, ponen sus esperanzas en Terra 2.0, el nuevo proyecto que Do Kwon impulsa para “hacer las cosas bien”, siendo que el único “culpable” de toda esta caída ha sido el mismo algoritmo que sostiene LUNA y UST, el mismo algoritmo que Do Kwon diseñó con el fin de desbancar a DAI Stablecoin, y que curiosamente hizo perfectamente su trabajo: trata de mantener el peg entre LUNA-UST y el valor del dólar.

Y es que el algoritmo lo único que hacía es:

  1. Detectar la pérdida de paridad de UST y la caída del valor de LUNA
  2. Al detectar la pérdida, emitía LUNA con el fin de mantener el peg y la reserva de valor.
  3. Pero en medio de la constante emisión y el miedo de los mercados, el valor de LUNA se depreciaba y eso disparaba la necesidad de emitir aún más monedas.
  4. Como no se mantenía el peg LUNA-UST, UST perdía valor y se tenía que emitir más LUNA para corregir.

Un proceso que en una semana llevó a UST a valores de 0,000001 $ y a LUNA a valor de 0,00001675 $, un completo desastre para la moneda.

Comienzan los graves problemas legales y comunitarios de Do Kwon

Actualmente, Do Kwon está bajo investigaciones por parte de autoridades en Estados Unidos (la SEC le investiga por emisión de valores no autorizados) y Corea del Sur (que le investiga por lavado de dinero, corrupción, cobros indebidos y evasión de impuestos). La mayoría de estas investigaciones están en una fase muy temprana y mientras se realizan Do Kwon permanece en libertad, respondiendo que colaborará en las mismas. Una situación que sus seguidores han aplaudido como positiva para toda la comunidad que cree en el proyecto.

Sin embargo, una parte de la comunidad también está en contra y muestra fuertes elementos que comprometen a Do Kwon, hasta el punto en que sus acciones podrían considerarse no sólo negativas, sino también nocivas y peligrosas. Uno de sus más firmes detractores es el usuario de Twitter, @FatManTerra. Con una cuenta de reciente creación, FatManTerra se ha dedicado a investigar y clasificar información de Do Kwon tanto on-chain como off-chain, dejando en claro que tiene muchas cosas que explicar.

Una de sus denuncias públicas es la posible manipulación de Do Kwon en cuanto a la gobernanza del protocolo Terra. En este caso, Do Kwon usaría monederos “asignados a terceros” pero que en realidad estarían bajo su control. Esto es claramente un ataque del tipo Sybil, uno que Do Kwon estaría perpetrando para manipular la gobernanza de Terra a su favor. Un elemento, que se une a otras denuncias y hechos comprobables on-chain.

Aquí, es donde entra otra grave acusación en su contra y la empresa que maneja Terraform Labs (TFL). TFL no debería tener en su poder nuevos tokens LUNA, más allá de tres direcciones bien conocidas por la comunidad. Sin embargo, en la plataforma de análisis Dune, el usuario @fozzydiablo, ha podido rastrear un flujo continuo de salida de liquidez a por lo menos 14 direcciones distintas usando de intermediario el pool Mim de Curve, por un monto de 2,8 mil millones de dólares, y todo ello antes de la caída de LUNA-UST. Una información que, junto a lo dicho en el caso anterior, deja una larga sombra de dudas sobre Do Kwon y los movimientos financieros de Terraform Labs. De este hecho, se desprende una denuncia judicial a Do Kwon en Corea del Sur sobre el lavado de dinero y evasión de impuestos.

En este punto, Do Kwon es mundialmente conocido, no solo por construir una plataforma que ayudó a miles de personas, sino también por hacerles caer de la peor forma posible. Si bien sus intentos por enmendar la situación parecen sinceros, los datos que siguen saliendo le ponen en grave duda. Quedará por ver cómo se llevan a cabo todos estos hechos para saber la verdad, una que tarde o temprano saldrá a la luz.