Los tokens son una de las creaciones más esenciales de la tecnología blockchain y de las criptomonedas, encerrando características únicas y abriendo las puertas para aplicaciones que aún estamos por descubrir.

El concepto de token, es quizás uno de los conceptos que más suelen verse en la literatura de las criptomonedas. Esto se debe a que estos elementos explican muchas de las facetas de la naturaleza intrínseca de las criptomonedas, y al mismo tiempo detalla sus enormes posibilidades. Una definición sencilla y aproximada de qué es un token sería:

Los tokens son objetos similares a las monedas pero estos carecen de valor de curso legal. Esto se debe a que los tokens son emitidos por una entidad privada para un determinado uso y en su elaboración normalmente se hace uso de materiales de escaso valor.

Estos nos dice dos cosas sobre los tokens: su creación nace en medio de una necesidad privada y tienen poco valor. Sin embargo, el valor de los tokens puede ser muy alto dentro de la comunidad que haga uso de los mismos, donde todos están de acuerdo con su uso. Esto es precisamente lo que pasa en las criptomonedas, donde tokens como el Bitcoin son ampliamente aceptados y representan un alto valor. De hecho, el lanzamiento y presentación de los tokens se ha hecho muy popular, por ser una pieza elemental de las Initial Coin Offering (ICO).

Pero más allá de eso los tokens tienen la posibilidad de cambiar al mundo tal como lo conocemos. Sus propiedades nos permiten explotar una serie de posibilidades inimaginables y de allí la importancia de conocer cada aspecto de este poco conocido concepto.

Origen de los Tokens

Históricamente los token eran fichas, pseudomonedas o vales que se utilizaban como reemplazo del dinero fiduciario. Estas tenían un determinado valor dentro de un determinado ecosistema en el que todos estaban de acuerdo con su uso e intercambio. Algunos ejemplos de tokens en la actualidad son las fichas de casino. Otro buen ejemplo, eran las monedas que se les daban a los mineros a finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX. En los Estados Unidos era muy común esta práctica ya que le permitía a los mineros comprar artículos en el economato de la empresa.

No obstante, esos tokens antiguos eran fácilmente falsificables y controlados por una entidad que podía emitir tantos como quisiera. Esto quiere decir que estos primeros tokens eran poco transparentes y justos. Prácticamente la tecnología de los tokens permaneció inalterada hasta la llegada de la tecnología blockchain. Esto gracias a que un token basado en la tecnología blockchain, hereda algunas de las características de las criptomonedas. Entre estas están la trazabilidad, la seguridad y la imposibilidad de falsificación.

Ello abrió la posibilidad de crear tokens que fueran altamente seguros y confiables, permitiéndole a las empresas e individuos privados la generación de los mismos para distintos usos. En la actualidad, la generación de tokens criptográficos o tokens blockchain está en plena expansión, todo gracias a la seguridad y flexibilidad que brindan los mismos.

Tokens criptográficos

Una particularidad de estos tokens criptográficos, es que todos se basan en la blockchain de un tercero. Los primeros tokens criptográficos se desarrollaron en la blockchain de Bitcoin y se denominaban Colored Coins. Siendo una de las plataformas de creación más conocidas Counterparty.

Pero en la actualidad existen muchas blockchains que permiten crear tokens. Por ejemplo Waves, TRON, NEM, Omni… pero sin duda Ethereum es la plataforma por excelencia. Esto debido a que permite desarrollar un Smart Contract para crear un token de manera rápida y sencilla. Ethereum es quizás la blockchain más prolífica por la cantidad de tokens que están sobre ella. Cuenta con más de 180 mil tokens ERC-20 distintos, y más de 1300 tokens ERC-721.

Esta situación se vio impulsada por la creación de los estándares ERC-20 y ERC-721. Ambos permiten la creación rápida de tokens sobre la blockchain de Ethereum asociando smarts contracts para ello.

¿Cuánto sabes, criptonauta?

¿Los tokens criptográficos pueden existir sin necesidad de la blockchain?

¡FALSO!

Un token criptográfico tiene su existencia exclusivamente sobre una blockchain, ya que sin esta tecnología sería imposible cumplir con las propiedades necesarias de seguridad, trazabilidad y transparencia.

Tipos de tokens criptográficos

Dentro de la categoría general “token”, podemos encontrar 3 subtipos basándose en sus propiedades y usos:

  1. Security Token. Estos son tokens criptográficos similares a cualquier otro token conocido pero vinculados a los security tradicionales y sus características.
  2. Utility Token. Los utility token son tokens de aplicación o tokens de usuario. Permiten el acceso futuro a los productos o servicios ofrecidos por una empresa. Por lo tanto, los utility tokens no se crean para ser una inversión.
  3. Equity Token. Los equity token son un tipo muy especial de token muy relacionado con los security tokens. Estas funcionan como un activo de acciones tradicional. Representan la propiedad de algún activo o empresa de terceros. Además, su valor está asociado al éxito o fracaso de esa propiedad.

Los tres tipos de tokens anteriormente mencionados permiten a quienes los usen una serie de herramientas de financiación ajustadas a sus necesidades. De hecho, gracias dicha flexibilidad y su alta integración con la tecnología blockchain, algunos proyectos optan por lanzar tokens para su financiación y luego los cambian a una blockchain propia. Este sería el caso de Ethereum, NEM o TRON.

Por supuesto hay que andar con mucho ojo. La facilidad del lanzamiento de tokens ha significado también la aparición de muchos tokens sin ningún tipo de valor o con el único objetivo de estafar. Al igual que las criptomonedas, los tokens criptográficos pueden cotizar en las casas de cambio. Por lo que su precio puede subir o bajar en función de la oferta y la demanda. La cual es influenciada por supuesto por las expectativas y evolución real del proyecto al cual está vinculado el token.

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