El termino shitcoin,  es uno de los términos más controvertidos del criptomundo debido a que es  usado para describir de forma despectiva a ciertos proyectos de criptomonedas. Incluso muchos de los proyectos de criptomonedas a los que se les denomina “shitcoins” son copias de Bitcoin que no aportan nada nuevo ni mejoran en lo absoluto la tecnología que usan para su funcionamiento, o incluso a veces, estafas.

Desde el nacimiento de Bitcoin, han surgido una gran cantidad de nuevos términos y expresiones en el ecosistema criptográfico, como por ejemplo shitcoin. Un término muy común que es usado para menospreciar a muchas criptomonedas alternativas a Bitcoin o altcoins. Pero ¿Qué significa realmente shitcoin y por qué se utiliza? 

Debes saber que, existen criptomonedas absurdas, criptomonedas que solo fueron creadas con el objetivo de estafar a la gente, criptomonedas que no tienen ningún uso innovador ni ninguna mejora,… Entender esto te ayudará a no perder tu dinero.

El término shitcoin hace referencia a todas esas criptomonedas inútiles que existen en el mercado. Criptomonedas que fueron creadas sin un propósito definido, ofertadas con precios especulativos o que simplemente no tienen ninguna utilidad porque son una copia barata de otros proyectos.  Es, por tanto, un término subjetivo que cada persona puede atribuir a las criptomonedas que considere. 

Existen cientos de miles, o millones, de criptomonedas y tokens ahí afuera. ¿A cuántas de ellas se les considera una shitcoin? Pues la verdad es que a la gran mayoría de ellas. A medida que Bitcoin fue creciendo, desarrollándose y adquiriendo popularidad, comenzaron a surgir nuevos proyectos y emprendimientos de nuevas criptomonedas. 

Algunas buscaban replicar el sistema de Bitcoin y mejorar los problemas que presentaba, o bien querían innovar en un proyecto completamente nuevo y vanguardista, como el caso de Ethereum. Pero también comenzaron a surgir esos proyectos que no aportaban ningún desarrollo, progreso ni valor a la tecnología blockchain que había implementado Bitcoin. Proyectos que simplemente eran una copia idéntica, o casi, de su whitepaper y que no presentaban metas ni objetivos claros. Era el nacimiento de las shitcoins. 

¿Cómo identificar una shitcoin?

Mucha gente opina que toda criptomoneda fuera de Bitcoin es una shitcoin. ¿Es esto correcto? Como hemos dicho, es algo subjetivo. 

En el mundo criptográfico, cuando se construye y se lanza un nuevo proyecto, se anexan ciertas particularidades o características que le proporcionan a ese proyecto un grado de confiabilidad y seguridad. Pero cuando ese proyecto promete grandes y revolucionarios cambios a la industria criptográfica, pero carece de expectativas y objetivos claros, funcionalidades definidas o sus desarrolladores son un tanto misteriosos, existe el 99.99% de probabilidades de que se trate de una shitcoin. Si, suena duro decirlo, pero es la verdad, la mayoría de los proyectos caen en esta definición de forma ampliamente argumentada.

Con los constantes avances tecnológicos en la actualidad es muy común recibir notificaciones o publicidad, casi a diario, sobre el lanzamiento de nuevos proyectos que prometen una infinidad de beneficios. No obstante, para no dejarnos deslumbrar por las mil maravillas que ofrecen estos emprendimientos hay que tener presentes ciertos elementos a la hora de evaluarlos. Para así tener una idea clara y precisa de sí son confiables o no. 

Algunos elementos a tener en cuenta

Casi siempre las nuevas criptomonedas nacen gracias a una ICO, del inglés Initial Coin Offering, que traducido significa Oferta Inicial de Monedas. Estas ofertas buscan siempre dar a conocer y posicionar la criptomoneda o altcoin que están lanzando, buscando captar inversores interesados en inyectarle recursos a sus proyectos por medio de la adquisición de monedas. Pero no siempre las ICOs son confiables ni seguras. De hecho, el boom de las ICO en 2017 trajo consigo severos problemas de estafas a la comunidad cripto. Por ello algunas recomendaciones para que pueda identificar una criptomoneda de una shitcoin son:

  • Si el whitepaper resulta una copia prácticamente idéntica de otro proyecto conocido, está escrito con un tecnicismo casi imposible de comprender para cualquier mortal, o en su defecto, el proyecto ni siquiera cuenta con un whitepaper, no lo dude, es una shitcoin.  
  • Su equipo de desarrolladores está conformado por un pequeño grupo de desconocidos, que se esconden tras emojis y nombres falsos. Nada que genere más desconfianza que un grupo de personas anónimas que le piden dinero para hacer realidad un proyecto nacido del humo.  
  • El sitio web donde se presenta el proyecto carece de originalidad y diseño, o usa dominios gratuitos. 
  • Ofrece miles de beneficios en general pero no concreta ninguno en particular ni la forma en cómo se conseguirán esos resultados. 
  • No presenta un plan de trabajo con metas claras y definidas que garanticen el desarrollo del proyecto a futuro. 
  • O simplemente desarrollan un fork de alguna criptomoneda (generalmente Bitcoin) cambiándole algunas cosas y ya. En pocas palabras, no innova nada en lo absoluto. 

En todos estos casos, los desarrolladores crean el proyecto, lo lanzan y promocionan en el mercado y luego de que han conseguido lucrarse a costa de los inversores, abandonan su desarrollo. No vuelven a dedicar trabajo ni esfuerzo para seguir desarrollando el código, dando origen a una shitcoin que no aporta nada al sistema. 

¿Qué criptomonedas son shitcoin?

Muchos personajes influyentes del ecosistema criptográfico catalogan a todas las criptomonedas, excepto Bitcoin, como shitcoins. Pero este punto de vista realmente no es muy saludable para la comunidad. Existen criptomonedas como Ethereum (ETH), EOS (EOS), Litecoin (LTC), Monero (XMR), Namecoin (NMC) y otras, que han demostrado ser útiles y han aportado su granito de arena al desarrollo y adopción de la tecnología blockchain y nuevas funcionalidades.

Quizás el ejemplo más claro de esto es Ethereum, que introdujo la posibilidad de crear smart contracts o contratos inteligentes al sistema. Una funcionalidad que ha demostrado ser vital para la creación de un ecosistema descentralizado que sigue evolucionando y fortaleciéndose más y más. 

Otro buen ejemplo son Monero, ZCash y GRIN, criptomonedas que han demostrado que hay formas más potentes para mantener la privacidad e incluso el anonimato. Pero má allá de eso, han investigado sobre nuevos tipos de criptografía que antes parecían imposibles. . 

En cambio otras implementaciones como Dent (DENT), BitTorrent (BTT), TRON (TRX) y Dogecoin (DOGE) sí representan, para muchos entendidos, unas verdaderas shitcoins. Ya que estos proyectos fueron creados sin un propósito claro o de utilidad, más que el de enriquecer a sus desarrolladores, pero sin aportar ningún tipo de valor al sistema. De hecho, BitTorrent Token (BTT) ha sido acusado en varias oportunidades de plagio, acusaciones que también empañan a TRON (TRX), la blockchain donde se ejecuta dicho token, y que está bajo el amparo del siempre controversial Justin Sun. 

Sin embargo, hay que recalcar de nuevo que la interpretación u opinión de una criptomoneda o altcoin como shitcoin es propia de cada individuo. Por ejemplo, John McAfee, quien recientemente tiene una visión negativa hacia Bitcoin, considera que la criptomoneda se ha convertido en una shitcoin. Una forma de pensar que muchos claramente no comparten con él. Así mismo, otras criptomonedas de utilidad también son vistas como shitcoins por personas con un punto de vista particular. Por ello, puede que siempre haya un debate entorno a qué moneda es de utilidad o no. Aunque sí existen muchas que han dejado claramente expuesto que no aportan ningún valor. 

¿Cuánto sabes, criptonauta?

¿Son todas las monedas alternativas o altcoins, unas shitcoins?

¡FALSO!

No todas las altcoins que existen en la actualidad son shitcoins. Existen altscoins que han demostrado su valor mostrando nuevas tecnología que aportan valor y evolución a la tecnología blockchain. Los casos como Ethereum (con sus smart contracts), Monero o Zcash (con su trabajo en pro de una mayor privacidad y fungibilidad) son un buen ejemplo, de altcoins que no son una shitcoin, especialmente porque presentan tecnologías útiles y que permiten hacer crecer el ecosistema.

Recomendaciones a la hora de escoger las criptomonedas

  • Antes de elegir o invertir en una criptomoneda, se debe considerar la utilidad o beneficio que ésta aporta al sistema criptográfico.
  • Así mismo, se debe considerar si dicha criptomoneda o token generará ganancias en el futuro. Es decir, si cuenta con un valor (no precio) que le permita tener buena rentabilidad o simplemente se basa en la especulación.
  • También es importante verificar si la criptomoneda o token cuenta con un respaldo legítimo y real por parte de empresas reconocidas y calificadas. Pues hay muchos proyectos que se esconden detrás de la cara de algún personaje público sin mucho fundamento. 
  • El nivel de desarrollo del proyecto también será un aspecto importante a considerar. Pues si se trata de uno que no tiene madurez pero ya anda promocionando y buscando recursos, probablemente se trate de una shitcoin.