Conoce a los ETF una de las herramientas financieras más esperadas en el mundo de las criptomonedas. Esto pues los ETF permitirían facilitar el acceso de las inversores en los mercados de criptomonedas. Una situación que aumentaría su potencial económico a limites insospechados.

Uno de las eventos que muchos entusiastas del Bitcoin, y las criptomonedas en general, esperan son los llamados ETF de Bitcoin.

Los ETF de Bitcoin, son una herramienta que tiene tanto potenciales beneficios como potenciales riesgos. Pero lo que no queda duda, es que serán un vehiculo que  permitirá llevar la inversión en Bitcoin a millones de nuevos inversores. Y esto incluye, a los fondos de inversión institucionales, permitiéndoles invertir en Bitcoin sin ninguna complejidad y bajo un regimen regulatorio confiable.

Esta herramienta podría llevar a Bitcoin a una capitalización de mercado nunca antes vista. Pero también podría repercutir en el precio de bitcoin de forma negativa, pues permitiría que muchos especuladores nuevos accedan a determinar su precio.

En este capítulos de Bit2Me Academy explicaremos en detalle los ETF de Bitcoin, pues entenderlos te puede ayudar a posicionarte de forma estratégica.

¿Cómo funcionan los ETF?

Antes de hablar de los ETF de Bitcoin, con sus potenciales beneficios y riesgos, hablaremos a grandes rasgos sobre qué es y cómo funciona un ETF.

Los fondos de inversión cotizados, o Exchange Trade Funds (ETF, por sus siglas en inglés), son una útil herramienta de inversión que facilitan el proceso de intercambio de valores en la bolsa, como si de acciones ordinarias se tratase. Su principal característica es que se negocia en mercados de valores secundarios, siendo vehículos de inversión muy típicos en el mundo financiero tradicional.

Los ETF siguen el rendimiento de uno o un grupo de activos. Es decir, no se compra el activo en sí, sino el valor que marca el precio. Por ejemplo, un ETF de Bitcoin seguiría el precio de Bitcoin, y comprando una parte de ese vehículo, estarías ganando si sube el precio de Bitcoin, o perdiendo si baja el precio de Bitcoin. Pero no habrías comprado bitcoins como tal en ningún momento.

Las plataformas tradicionales de bolsas permiten operar con este tipo de vehículos, lo que capacita a los ETF a listarse en múltiples mercados. Pero sin que ninguna de esas plataformas tenga que lidiar con la complejidad técnica de integrar el protocolo Bitcoin, u otras criptomonedas, ni tratar con su gestión, seguridad, actualizaciones. Es decir, se simplifica la integración del ecosistema cripto en los mercados tradicionales.

Por otro lado, los poseedores de un ETF Bitcoin, tampoco tienen necesidad de poseer una wallet para almacenarlos, ni preocuparse de que puedan ser hackeados o robados del monedero. No obstante, esto último es similar a operar con un exchange de criptomonedas tradicional, pues la plataforma de criptomonedas gestiona por ti esas cosas.

En cuanto a la legalidad se refiere, para que un ETF pueda funcionar, es necesario que la compañía que lo emite esté inscrita ante la autoridad correspondiente, que en este caso se trata de la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) de los Estados Unidos, o la CNMV en España.

¿Por qué comprar un ETF de Bitcoin y no bitcoins directamente?

Los motivos por el que un inversor tradicional puede querer comprar un ETF Bitcoin en vez del bitcoin en sí pueden ser muchos y variados, nosotros te vamos a destacar 4 que consideramos que son los que mayor peso tienen:

  • Para un inversor tradicional acceder y aprender el funcionamiento de una plataforma de criptomonedas es una barrera de acceso psicológica muy importante. Este tipo de inversores utiliza plataformas y herramientas que ya conocen durante años, orientadas a alta frecuencia, pudiendo conectar algoritmos variados de trading, e incluso roboadvisors con inteligencia artificial.
  • Las plataformas de criptomonedas no suelen tener el respaldo legal de la altura que tiene una bolsa nacional regulada, supervisada y con las licencias que el gobierno emite para tener los seguros de responsabilidad si ocurre algún tipo de desastre no previsto: como robos, exit scams, manipulaciones del mercado, …
  • A una plataforma de trading le simplifica la vida añadir un ETF, pues no tiene que lidiar con integraciones complejas. Esto hace que, a su vez, tengan menores costes operativos, repercutiendo menos comisiones del servicio, y por lo tanto gustando más al usuario final.
  • Actualmente, Bitcoin tiene un alto nivel de especulación, no tanto de uso real. Por este motivo y viniendo de una mentalidad más tradicional muchos usuarios no perciben la ventaja de tener la capacidad de retirar sus bitcoins a monederos donde ellos controlan las claves, por lo que no necesitan más que un servicio donde especular.

Características de los ETF

Como hemos mencionado ya, los ETF funcionan como una acción y no tanto como un fondo o que su gestión es pasiva y no activa. En ese sentido, podemos mencionar algunas de las características más relevantes de los ETF

  1. Transparencia. Una de las grandes características de los ETF es que al ser un activo cotizado, es posible conocer su valor en todo momento.
  2. Flexibilidad. Un ETF se puede comprar en cualquier momento y la compra se hará efectiva según su cotización en ese instante. Ello significa que no habrá que esperar hasta el final la sesión ni habrá ventanas de salida como ocurre con determinados fondos.
  3. Liquidez. Un ETF se puede comprar y vender el cualquier momento, como una acción. Son 100% líquidos.
  4. Diversificación. Un fondo cotizado es un instrumento ya diversificado en sí mismo. Al invertir en una cesta de valores siempre existirá cierto grado de diversificación. Y es que con un ETF puedes “comprar” un índice entero sin tener que invertir en cada una de sus acciones.
  5. Comisiones. Las comisiones de gestión de los ETF son más bajas que las de un fondo tradicional. Aunque como con toda acción, habrá que sumar las comisiones de compra-venta si te dedicas a hacer una operativa muy activa con estos fondos.

Cómo se crea un ETF de Bitcoin

Los ETF asocian todas las inversiones realizadas por los participantes en un mismo fondo, para posteriormente realizar operaciones en la bolsa de valores con dichas inversiones, como si fueran bonos o acciones. Esto le permite a los inversionistas realizar operaciones en el mercado y obtener retribuciones o ganancias generadas a corto, mediano o largo plazo, de los intereses producidos de dichas inversiones.

Por ejemplo, si una compañía desea emitir un ETF de Bitcoin, dividirá su propiedad en bitcoins en acciones. Estás posteriormente serán compradas y vendidas por los inversionistas en el mercado de valores. El objetivo de esto es obtener ganancias derivadas de dichas operaciones, y de la volatilidad del bitcoin implícito en el proceso. Algo muy similar a manejar un portafolio de inversión, con una forma de manejo mucho más sencilla y cómoda para los inversores. Por lo que cualquier inversionista con o sin experiencia podrá beneficiarse de realizar operaciones con Bitcoin.

Al momento en que los inversionistas obtienen un ETF de Bitcoin, éstos están adquiriendo participaciones, que conforman el índice de un valor específico. Es decir, la evolución de los precios y cotizaciones de los bitcoins para un momento determinado.

ETF de Bitcoin ¿Para cuándo?

Desde hace algunos años, no son pocos los actores que buscan lograr crear un ETF de Bitcoin. De hecho, la SEC de los Estados Unidos ha recibido ya varias solicitudes formales y completas de ETFs de Bitcoin. Pero pese a esto, ninguna de estas solicitudes ha sido aceptada.

Unos de ellos son los famosos gemelos multimillonarios Cameron y Tyler Winklevoss, a quienes la SEC les rechazó en 2017 el ETF llamado Winklevoss Bitcoin Trust.

La razón por la que muchas empresas e importantes actores financieros buscan crear un ETF de Bitcoin es, lógicamente, por un potencial beneficio económico muy grande. No obstante, además, esto implicaría que esta herramienta pueda ayudar a aumentar la liquidez de los mercados de Bitcoin y llevarlos a un nivel nunca visto antes.

Sin embargo, la SEC se ha negado a aprobar estas herramientas bajo el argumento de que los mercados de Bitcoin no están regulados, algo que al mismo tiempo le impide a la SEC darle un no definitivo. Sin duda una situación que presiona más y más por regular el mercado de bitcoins y así abrir las puertas a una expansión financiera.

La misma situación se repite en otros países, lo que ha evitado el despegue de los ETF de Bitcoin, algo que, de ocurrir, apunta a mejorar enormemente la imagen de Bitcoin en los mercados haciendo que muchos nuevos inversores accedan a este “nuevo” activo.

¿Cuánto sabes, criptonauta?

¿Pueden los ETF permitir que Bitcoin comience a regularizarse de una vez por todas?

¡CIERTO!

Los ETF de Bitcoin sin duda serán la puerta de entrada de Bitcoin a un mercado de inversión regularizado, pero esto no tiene porque coartar la naturaleza de Bitcoin, la de una moneda descentralizada, segura y privada para todos.

Ventajas y riesgos de invertir en ETF

Todos los tipos de inversiones que se realizan tienen sus pros y sus contras, y los ETF no son las excepción. Aunque sí se puede destacar que este tipo de inversión es de bajo riesgo.

Pros

  1. Sin duda, la ventaja principal de un ETF Bitcoin sería, la posibilidad de capitalizar la inversión a mercados de alta liquidez, por ejemplo los mercados de Nueva York.
  2. Cualquier mercado que quiera implementar un ETF Bitcoin no va a tener que hacer ninguna implementación técnica, ni preocuparse de la seguridad de gestionar las criptomonedas.
  3. Los ETF permiten a los inversionistas principiantes o expertos operar con criptomonedas de una forma fácil, sencilla y sin complicaciones. Además, evitan los riesgos de que los fondos pueden ser extraídos o hackeados de las cuentas o monederos. Debido a que para manejar un ETF no es necesario disponer ni almacenar criptomonedas.
  4. Al manejar las criptomonedas y tokens desde un ETF, se evita la necesidad de controlar varias wallets, monederos o plataformas de intercambio, que requieren de administración y tiempo. Ya que los ETF permiten operar con varios activos criptográficos a la vez de forma sencilla y segura.
  5. Al tratarse de herramientas pasivas, los ETF reducen significativamente los costos de operación para los inversionistas. Por lo que no tendrán que realizar pagos para cubrir tarifas de administración o gestión.
  6. Los fondos de inversión cotizados permiten realizar operaciones de compra y venta durante toda la operación bursátil. Es decir, mientras el mercado permanezca abierto. Además, estas operaciones son realizadas en tiempo real, y ayudan a diversificar los portafolios de inversión.

Contras

  1. Los ETF de Bitcoin y otras criptomonedas no han sido aprobados por la SEC o la CNMV, por lo que, por los momentos, tienen una oferta es bastante limitada.
  2. Debido a la volatilidad que aún sufren las criptomonedas, los cambios de valores repentinos podrían jugar un papel desfavorecedor para los inversionistas de los ETF.
  3. La oferta en los ETF de criptomonedas existentes en la actualidad no diversifican los niveles de riesgos como sí lo hacen los ETF tradicionales. Esto debido a que, por los momentos, los ETF sólo brindan acceso a una cantidad limitada de criptomonedas.
  4. Según las regulaciones de cada país, los ETF podrían generar la aplicación de impuestos extranjeros si se compran en otro país. Además, de que podrían aplicar tarifas de comisión por las operaciones de compra y venta de estos fondos.

Diferencias entre los ETF y los fondos indexados

El objetivo de los ETF y los fondos indexados son herramientas muy parecidas en cuanto a su finalidad: crear una representación de algún índice. Sin embargo, la forma en como los ETF y los fondos indexados realizan esta tarea es diferentes. En ese caso podemos mencionar las siguientes diferencias:

  1. Un ETF funciona como una acción y, por lo tanto, se puede comprar y vender en cualquier momento. Un fondo indexado por otro lado, funciona como un fondo de inversión tradicional, que se puede suscribir y reembolsar una vez al día.
  2. Los fondos dentro de un ETF debe ser invertidos al 100% dentro de un mercado.  Mientras que por otro lado, un fondo indexado debe guardar un porcentaje de sus fondos como un apartado de liquidez obligatorio.
  3. La réplica de los ETF suele ser más exacta que la de un fondo indexado.
  4. Las comisiones de gestión los ETF suelen ser menores, aunque también habrá que pagar después comisiones por compra-venta. Esto debido a que los ETF son una herramienta de gestión pasiva.
  5. La fiscalidad es diferente. Un fondo indexado está sujeto a la fiscalidad de los fondos de inversión, mientras que la fiscalidad de los ETF españoles será la propia de las acciones (otra cuestión diferente son los ETFs extranjeros).
  6. Compras mensuales frente a aportaciones mensuales. Para invertir en un fondo cotizado tendrás que comprar ese fondo mes a mes, aumentando así tu posición en el mismo. Con un fondo indexado también puedes realizar aportaciones periódicas, que servirán para comprar participaciones.