Bit2Me Academy informa:
Este texto es una traducción al español del post original titulado ‘Bitcoin and Me’, este artículo fue escrito por Hal Finney y publicado en su perfil del foro ‘Bitcointalk’ el 19 de marzo de 2013. Este contenido es un reconocimiento simbólico a una persona esencial en el desarrollo de Bitcoin y referente para muchos cypherpunks por su inmensa capacidad intelectual, técnica y empática.

Bitcoin & Me (traducción al español)

“He pensado en escribir sobre los últimos cuatro años, un tiempo cargado de acontecimientos para Bitcoin y para mí.

Para los que no me conocen, soy Hal Finney. Empecé a trabajar en criptografía en una temprana versión de PGP, trabajando estrechamente con Phil Zimmermann. Cuando Phil decidió iniciar PGP Corporation, yo fui a una de las primeras personas que contrató. Trabajaría en PGP hasta mi jubilación. Al mismo tiempo me involucré en los Cypherpunks. Hice el primer remailer anónimo basado en criptografía, entre otras actividades.

Ahora avanzaré hasta finales de 2008 y el anuncio de Bitcoin. Me había dado cuenta de que los criptógrafos de barba gris (yo ya estaba en mitad de los 50) tienden a ser cínicos. Yo era más idealista; siempre he amado la criptografía, el misterio y la paradoja de la misma.

Cuando Satoshi anunció Bitcoin en la lista de correo de criptografía, la recepción que tuvo fue más bien escéptica en el mejor de los casos. Los criptógrafos han visto ya demasiados esquemas estupendos creados por novatos sin conocimiento. Por eso ellos tienden a reaccionar de forma instintiva.

Yo era más positivo. He estado interesado durante mucho tiempo en esquemas de pago criptográficos. Además, tuve la suerte de conocer y mantener una extensa correspondencia con Wei Dai y Nick Szabo, generalmente conocidos por haber creado ideas en las que se ha basado Bitcoin. Había hecho un intento de crear mi propia moneda basada en pruebas de trabajo, llamada RPOW. Así que a Bitcoin lo encontré fascinante.

Cuando Satoshi anunció la primera versión del software, lo descargué de inmediato. Creo que fui la primera persona, además Satoshi, en ejecutar Bitcoin. Miné el bloque 70 y algo, y fui destinatario de la primera transacción de bitcoins de la historia, cuando Satoshi me envió diez monedas como prueba. Durante los siguientes días mantuve una conversación por correo electrónico con Satoshi, en la cuál yo me dedicaba principalmente a reportar errores y él a arreglarlos.

Hoy, la verdadera identidad de Satoshi se ha convertido en un misterio. Pero en ese momento pensé que estaba tratando con un joven de ascendencia japonesa que era muy inteligente y sincero. He tenido la suerte de conocer a mucha gente brillante a lo largo de mi vida, así que reconozco las señales.

Después de unos días, Bitcoin funcionaba bastante estable, así que lo dejé ejecutándose. En aquellos tiempos la dificultad era de 1, y se podían encontrar bloques con una CPU, ni siquiera con una GPU. Miné varios bloques en los siguientes días. Pero lo apagué porque el minado provocaba que la temperatura del ordenador ascendiera y el ruido del ventilador me molestaba. En retrospectiva, desearía haberlo mantenido más tiempo, pero por otro lado tuve la extraordinaria suerte de estar allí al principio. Fue una de esas cosas donde el vaso se puede ver medio lleno o medio vacío.

Lo siguiente que supe de Bitcoin fue a finales de 2010, cuando me sorprendió descubrir que no solo seguía funcionando, sino que los bitcoins tenían un valor monetario. Desempolve mi vieja wallet y me sentí aliviado al descubrir que mis bitcoins seguían allí. Cuando el precio subió a dinero real, transferí las monedas a una wallet fuera de línea, donde espero que valgan algo para mis herederos.

Hablando de herederos, me sorprendió en 2009, cuando de repente me diagnosticaron una enfermedad mortal. Nunca en mi vida había estado más en forma que a principios de ese año, había perdido mucho peso y había empezado a correr largas distancias. Había corrido varias medias maratones, y estaba empezando a entrenar para completar un maratón completo. Trabajé hasta llegar a correr más de 20 millas, y pensé que ya estaba listo. Fue entonces cuando todo salió mal.